Nuevos valores de referencia de la UE para micotoxinas en alimentos para animales

En julio de 2026, la Comisión Europea adoptó la Recomendación (UE) 2026/1801 de la Comisión, mediante la cual se introducen valores de referencia actualizados para las principales micotoxinas presentes en los alimentos para animales: deoxinivalenol (DON), fumonisinas, ocratoxina A (OTA), toxinas T-2 y HT-2, y zearalenona (ZEN). Esta recomendación incorpora más de una década de nuevos datos sobre la presencia y ocurrencia de estas micotoxinas, así como evaluaciones científicas de riesgo realizadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Sustituyendo las recomendaciones anteriores emitidas en 2006 y 2013.
La nueva recomendación establece valores de referencia más estrictos para muchas micotoxinas. En algunas especies y categorías de animales, define por primera vez valores de referencia para determinadas micotoxinas.

Las regulaciones se actualizan frecuentemente con la ciencia

Las micotoxinas continúan representando un riesgo significativo para la salud animal y, de manera indirecta, para la inocuidad de los alimentos, debido a su potencial transferencia a productos de origen animal. Desde que se establecieron los valores de referencia originales, la EFSA ha publicado una serie de opiniones científicas actualizadas que identifican efectos adversos a niveles de exposición más bajos en diversas especies animales. En particular, las evaluaciones más recientes han establecido puntos de referencia basados en criterios de salud más estrictos para aves de corral, caballos, rumiantes y otras especies sensibles. Por lo tanto, la Comisión concluyó que los valores de referencia existentes ya no reflejan plenamente el conocimiento científico actual y que deben revisarse para garantizar un alto nivel de protección de la salud animal.

Entonces, ¿qué ha cambiado exactamente?

Los valores de referencia para algunas micotoxinas se han reducido, lo que indica que son más tóxicas de lo que se consideraba anteriormente.
Los niveles de DON en las materias primas para alimentación animal se redujeron de 8 a 4 ppm en cereales y de 12 a 8 ppm en maíz. En el alimento completo para cerdos, el nivel anterior de 0.9 ppm se redujo a 0.7 ppm. En acuacultura, se realizó un ajuste especialmente importante, ya que el valor de referencia disminuyó de 5 a 0.5 ppm en el alimento completo, lo que representa una reducción de 10 veces.
En los últimos años, se ha generado una cantidad considerable de nueva información sobre los efectos de las fumonisinas, especialmente en aves de corral. Como resultado, los niveles de fumonisinas se redujeron desde el nivel anterior de 60 ppm para el maíz y los productos derivados del maíz, a 40 ppm en los productos de maíz y 20 ppm en el grano de maíz. En el alimento completo, el cambio más importante se observó en aves de corral, con una reducción de 10 veces, pasando de 20 a tan solo 2 ppm. Esta modificación se introdujo debido a los efectos negativos que las fumonisinas pueden ejercer sobre la salud intestinal de los pollos. El valor de referencia también se modificó para cerdos, reduciéndose de 5 a 1 ppm. Tradicionalmente, se consideraba que los rumiantes eran resistentes a las fumonisinas; sin embargo, los niveles también se hicieron más estrictos para becerros, corderos y cabritos, pasando de 20 a 10 ppm, y para rumiantes adultos, pasando de 50 a 30 ppm. En alimento completo para animales de acuacultura, los niveles se redujeron de 10 a 5 ppm.
Los valores de referencia para la OTA (ocratoxina A) se redujeron en muchas materias primas para alimentación animal, pasando de 0.25 a 0.05 ppm. En el alimento completo, los niveles disminuyeron de 0.1 a 0.03 ppm en aves de corral y de 0.05 a 0.01 ppm en cerdos. Asimismo, se establecieron por primera vez valores de referencia para rumiantes (0.02 ppm) y para animales de acuicultura (0.05 ppm).
En lugar de establecer un valor general para el alimento completo (0.25 ppm), los valores de referencia para las toxinas T-2 y HT-2 ahora son más específicos. Los valores para alimento completo se establecen en 0.2 ppm para cerdos, 0.5 ppm para gallinas ponedoras y 0.1 ppm para otras aves de corral; 0.05 ppm para ovinos y 0.2 ppm para otros rumiantes; y finalmente 0.5 ppm para animales de acuacultura.
Los valores de referencia para ZEN disminuyeron de 2 a 1 ppm en cereales y de 3 a 2 ppm en productos derivados del maíz. Además, se establecieron nuevos valores de referencia para el alimento terminado destinado a aves de corral (2 ppm), bovinos de engorda (1 ppm) y animales de acuicultura (0.3 ppm).

Mayor énfasis en el monitoreo

La recomendación insta a los Estados miembros y a los operadores de empresas de alimentación animal a fortalecer los programas de monitoreo de estas principales micotoxinas. Es importante destacar que se recomienda a los laboratorios analizar las muestras de manera simultánea para detectar múltiples micotoxinas, lo que permitirá comprender mejor su co-ocurrencia o presencia simultánea, ya que se reconoce cada vez más como un riesgo importante en la producción de alimentos balanceados.
La nueva recomendación asigna una responsabilidad significativa a los fabricantes de alimentos para animales y a los productores pecuarios. Los valores de referencia actualizados deben incorporarse a los sistemas HACCP y utilizarse para establecer límites críticos que permitan controlar y gestionar los riesgos asociados con las micotoxinas. Cuando se superen los valores de referencia, los operadores deberán implementar medidas preventivas y de mitigación, realizar las evaluaciones de riesgo correspondientes cuando sea necesario y garantizar que los alimentos para animales comercializados sean seguros y aptos para su uso.
La Comisión también destaca la necesidad de una mayor transparencia a lo largo de la cadena de suministro. Se recomienda a los proveedores de materias primas para alimentación animal proporcionar a los fabricantes de alimentos balanceados información suficiente sobre los niveles de contaminación por micotoxinas. Esto permitirá formular dietas que se mantengan seguras para las especies animales más sensibles.

Reflexiones finales

Los nuevos valores de referencia para micotoxinas serán aplicables a partir del 1 de julio de 2027, mientras que los valores específicos establecidos para maíz, sorgo, soya, girasol y sus productos derivados serán aplicables a partir del 1 de octubre de 2027. A partir de esa fecha, las recomendaciones anteriores de 2006 y 2013 serán sustituidas. La Recomendación (UE) 2026/1801 actualiza los valores de referencia para las principales micotoxinas con base en la evidencia científica más reciente de la EFSA, incorpora un mayor énfasis en el monitoreo simultáneo de múltiples micotoxinas y refuerza la responsabilidad de los operadores de la cadena de alimentación animal para gestionar de manera proactiva los riesgos asociados con la contaminación por micotoxinas.

Fuente: https://eur-lex.europa.eu/eli/reco/2026/1801/oj
Autor: A&P Nutriton
Fecha: 7 de septiembre de 2026
Autor: A&P Nutriton
Fecha: 7 de septiembre de 2026